Barreras a la innovación Innovación en España

Las barreras a la innovación aumentan en España

Resultados de la innovación en Europa: IUS 2015. (Innovation Union Scoreboard)[1]

En el informe de 2015, España se sitúa con un índice de 0,385, un 30,6% por debajo de la media europea (0,555) y un 47,8% por debajo de los líderes (0,738)

Las empresas de este entorno que quieren innovar, tienen las cosas todavía algo más difíciles.

Si convenimos que las barreras a la innovación vienen de las personas, de la propia organización y del entorno, en el caso de España, este entorno no solo no elimina gradualmente estas barreras externas, sino que las incrementa.

Con este ambiente, todavía existen y surgen algunas empresas innovadoras. Y algunas son reconocidas internacionalmente, pocas pero existen.

Evidentemente son la excepción y ello supone un esfuerzo adicional, mucho más que en otros entornos.

Las que lo consiguen, han creado “un microclima de diferenciación” desde el principio y una “cultura innovadora”, que solo se consigue con acumulación de experiencias, de éxitos y fracasos. [2]

Y sobre todo, mucha apertura al exterior: Tanto desde el punto de vista de alianzas y colaboraciones, como del conocimiento, la formación del personal y de la visión global, es decir de los mercados y segmentos a escala mundial.[3]

En noviembre del 2014 publicamos un artículo en esta web con el nombre de “Barreras a la innovación. [4]

En él incluimos un apartado sobre ‘Barreras en el entorno: El caso de España’. Quisiera ahora, presentar la evolución que han tenido en un año, los resultados que mostraba.

De entrada, podemos avanzar que la situación ha empeorado.

En el gráfico podemos ver que España está entre los países que más ha retrocedido en el índice general, junto con Rumania, Chipre, Estonia y Grecia.

IUS 2015 1

IUS 2015 3

IUS 2015 2

A nivel global, Corea del Sur y los EE.UU. defienden sus posiciones como principales innovadores internacionales. Junto con Japón, estos países mantienen una ventaja de rendimiento sobre la UE. Si bien la brecha entre la UE y los EEUU y Japón está disminuyendo, se ensancha con Corea del Sur.

Estos son los comentarios del informe sobre España:

España es considerado un innovador moderado. Su índice de Innovación estaba mejorando hasta 2012, después de lo cual ha estado en declive y en 2014 cayó significativamente a nivel más bajo que en 2007.

En 2015 España se sitúa por debajo del nivel de 2007 (0,396)

Junto con Rumania, España es IUS 2015 4el único país con un descenso tan pronunciado. La brecha del país con la UE sigue aumentando con el tiempo. En 2008, su índice comparativo con la media estaba en el 77%, mientras que en 2014 se ha reducido al 69%.

 

En la mayoría de los indicadores, España está por debajo de la media de la UE. En términos relativos, el indicador más débil es el de ingresos por licencias y patentes en el extranjero, pero persisten algunos más positivos como sistemas abiertos de investigación donde se aproxima al promedio de la UE, principalmente debido al crecimiento relativo de las publicaciones científicas internacionales.IUS 2015 6

Sin embargo disminuye sensible y continuamente en finanzas y en el apoyo a las inversiones. Las inversiones de capital riesgo han disminuido en más del 17%.

Comentarios finales:

Solo podemos decir que persisten las mismas barreras que ya identificamos hace más de un año, después de un análisis en detalle del resultado de los 25 indicadores y la elaboración de unas causas raíz.

En bastantes de los indicadores, los resultados han empeorado y por tanto, se pueden repetir las siguientes, como barreras principales a la innovación en España:

  1. La empresa privada no invierte. Las inversiones de la empresa privada en innovación son más de 3 veces más bajas que en los países líderes y menos de la mitad de la media, tanto en I + D como en inversiones de innovación no I + D. La inversión pública está desenfocada de la actividad y los intereses económicos y desconectada de las empresas.

  2. Modelo de empresa. No se reconoce o no se reconoce suficientemente un modelo de empresa competitivo y surgido de iniciativas innovadoras y con visión de participación en la arena global. Por el contrario, muchas de las empresas principales han surgido y funcionan con un modelo de proximidad al poder político, bien por su origen de antiguos monopolios públicos, o por un modelo intrínseco, basado en las concesiones y acuerdos con las administraciones.

  3. El sistema educativo. La educación es una fuerte barrera que coloca los recursos humanos por debajo de los países del entorno europeo. No está orientada a los resultados ni a la innovación. En la Universidad se ha producido un incremento en el número de comunicaciones y publicaciones, pero no se reflejan en patentes ni en el diseño comunitario. Las iniciativas innovadoras se limitan a profesiones liberales y a iniciativas individuales. Hay una creciente tendencia a que las personas mejor formadas deben buscar empleo en el exterior.

  4. Modelo económico. Sigue sin cambiar un modelo económico que busca otra vez el crecimiento con el mismo paradigma que en el pasado: Posible recuperación de la construcción, competencia en precios, costes bajos de personal, uso exhaustivo de recursos, daños al medio ambiente, producciones en fases de madurez o declinando, especulación etc.

  5. Estructuras financieras. Hay un fuerte descenso en la financiación a la innovación. Es evidente que no hay una voluntad de modernización de las estructuras financieras para ser un soporte de la economía productiva. Los sistemas de financiación a las empresas, la existencia de capital riesgo para iniciativas, no sólo no mejora, sino que ha descendido.

  6. Lea empresas medianas y pequeñas. El índice también ha bajado en el apoyo y financiación a las PYMES, y éstas siguen no estando suficientemente conectadas y sin poder invertir en innovación, ni por separado ni en forma de alianzas o colaboraciones.

  7. No se valoran los intangibles. Hay una falta de valoración de los activos intangibles en general y más gravemente por parte de los directivos, seguramente debido al modelo de empresa orientado al corto plazo o la competencia por precios. No sólo hay un número de patentes considerablemente inferior en nuestro entorno, sino que además, tampoco hay una valoración de las marcas, los sistemas o ‘know how’, ni los diseños en general. Se valora poco el capital intelectual, los sistemas de gestión, de organización y los activos relacionales.

  8. Apertura al exterior. Muchas empresas no tienen una cultura de apertura al exterior, ni a mercados internacionales, ni a colaboraciones o alianzas, ni siquiera de orientación al cliente. Los índices de colaboraciones de clientes con nuevos proyectos es notablemente inferior al europeo.

  9. Falta conexión entre la ciencia/tecnología y la empresa. Pocas instituciones públicas, privadas y mixtas, asociaciones, grupos (clusters) que actúen como promotores de la innovación, siendo puentes entre la investigación y tecnología de base y la empresa.

[1] http://ec.europa.eu/growth/industry/innovation/facts-figures/scoreboards/index_en.htm

[2] https://www.fguell.com/?p=3369&lang=es

[3] https://www.fguell.com/blog/wp-content/uploads/2014/06/Modelo-para-la-gestión-de-innovación-es.pdf

[4] https://www.fguell.com/?p=2918&lang=es