Innovación en España Innovación y cambio

La innovación en España sigue retrocediendo

Resultados de la European Innovation Scoreboard, (EIS) 2016

España se sitúa en el puesto 20, de los 28 miembros de la UE, en el último índice de rendimiento de la innovación en Europa y se aleja, año tras año, de alcanzar la media europea. La innovación en España sigue retrocediendo.

A pesar de la propaganda oficial, muchas veces reforzada por los medios de comunicación, debemos constatar que la innovación en España sigue con su caída y no parece que ni siquiera se fomente una toma de conciencia de ello.spain-2008-15

Es un problema importante para el futuro, y para resolverlo, lo primero que hace falta es concienciarse de esta realidad. Y, más bien al contrario, se presenta una visión optimista y se resaltan cada vez que hay ocasión, los logros aislados en campos y organizaciones muy concretos.

Pero la realidad de conjunto indica que, año tras año, la innovación en España, no solo no progresa, sino que va cayendo relativamente en relación a los países de nuestro entorno.

Según el último informe EIS 2016[1], España vuelve a retroceder y se sitúa con un índice de 0,361, una caída del 6,7 % respecto al año anterior, un 44,3% por debajo de la media europea (0,521) y un 95,8% por debajo de los líderes (0,704).

spain-2008-15-relative-ue

Estos datos son inferiores a los conseguidos hasta el 2008 y el retroceso ha sido continuo desde 2013.

La brecha de España con la UE ha aumentado con el tiempo, el nivel relativo ha retrocedido desde el 77% en 2008, hasta el 69% actual.

El resultado por países difiere poco de anteriores años en cuanto a los países líderes, y los considerados fuertemente innovadores.

En la mayoría de los 25 indicadores, España está por debajo de la media de la UE.eis-2016-by-countries-ue

Solo se aproxima en “Sistemas de investigación”, pero es debido, como ya mencionamos los últimos años, a los fuertes incrementos de las “co-publicaciones científicas internacionales”. Muchas publicaciones universitarias, pero pocas patentes.

En términos relativos, el peor indicador es el de ingresos del exterior por patentes y licencias, aunque haya aumentado un 13% en los últimos 8 años.

En los últimos 8 años, el índice español ha crecido en la dimensión de Recursos Humanos, (+3.8%) y en capital intelectual (+1.4); pero los indicadores endémicamente desfavorables siguen bajando, los relativos a la financiación que sufre la innovación (-5.6%), a las inversiones de las empresas (-4.7%), emprendedores y vinculaciones (-0.2%), innovadores (-3.7%), y el indicador que más ha disminuido es el de las inversiones de capital de riesgo, (-11%).

En el gráfico siguiente se presentan los valores relativos de España en relación a la media de la UE (=100), de los 25 indicadores y su evolución en los últimos 8 años.spain-25-indicators

Los líderes en innovación

El índice de innovación para los líderes en la UE iba mejorando hasta hace unos dos años. Durante estos últimos dos años, el índice total de la UE se redujo en 1,3 puntos porcentuales. Para Finlandia, el índice comenzó a disminuir en 2010, para Dinamarca y Alemania en 2012, Suecia en 2013, y para los Países Bajos en 2014.

Suecia se ha mantenido como el estado miembro más innovador durante todo el período, pero Dinamarca ha conseguido reducir una parte significativa de su desfase respecto a Suecia.

El mayor crecimiento lo muestran los Países Bajos. El índice de innovación holandesa ha crecido a una tasa media anual de 2008 a 2015 del 2,0%, seguido de Dinamarca (1,7%), Alemania (0,2%), Suecia (0,1%) y Finlandia ha disminuido a una tasa anual promedio del -0,3%.

Con todo, el conjunto de la UE ha retrocedido posiciones en los últimos años frente a los países globalmente innovadores.innovation-global-leaders

Corea del Sur, EEUU y Japón están por encima en el índice europeo global de innovación. Ver gráfico:

El crecimiento mayor corresponde a Corea casi a un ritmo doble del de EEUU.

Suiza sigue siendo el país más innovador de Europa.

El gráfico siguiente incluye los índices por países de Europa incluyendo los no comunitarios. En este año se han incluido en la comparación Israel y Ucrania.

eis-2016-total-europe

En el mismo informe se complementa la información sobre países con la de algunas regiones. En general, las regiones más innovadoras están en los países fuertemente innovadores, es decir en Suecia, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Finlandia, Francia y el Reino Unido. Hay algunas excepciones, regiones que se han convertido en motores de innovación en países que no lo son tanto. Este es el caso del País Vasco en España, calificada como “innovadora fuerte”. Los resultados vascos destacan en Pymes innovadoras que colaboran con otras, empleo en empresas de rápido crecimiento de sectores innovadores y población con estudios superiores.

¿Qué hay que aprender de otros países?

Existen muchos (prácticamente todos) países a los que España podría echar un vistazo y tomar nota de cómo lo están haciendo. Aunque para ello hay que tener voluntad de cambio y progreso.

Suecia, el país en cabeza en el índice general, es también el que más destaca en la calidad de su investigación académica, seguido de cerca por el Reino Unido o los Países Bajos. Todos ellos tienen un sistema de cooperación internacional en la innovación que fomenta la colaboración y el contacto con científicos de otros países, y la calidad de sus resultados en investigación es considerada muy alta.

Alemania, por su parte, lidera la inversión en I+D por parte de empresas y fondos privados, seguida por Estonia, Austria y Finlandia. En estos países, las empresas invierten tanto en innovación relacionada con I+D como la no relacionada, como la compra de equipamiento y maquinaria avanzada.

En otros países, como Bélgica, Dinamarca o los Países Bajos, se fomenta que las empresas combinen proyectos de innovación propios y proyectos conjuntos con otras compañías o actores del sector público. Además, sus sistemas de I+D públicos están orientados hacia la resolución de los problemas y necesidades de las empresas.

Por último, en Irlanda el porcentaje de pymes involucradas en actividades de innovación es muy alta: son las que más productos innovadores y las que más empleo producen.

Pero mientras no exista la voluntad de cambio y progreso que apuntábamos, no va a ser posible eliminar las barreras endémicas y estructurales españolas que vemos como causas raíz de esta situación.

Causas raíz

En España, las barreras a la innovación se siguen incrementando. Y las causas principales de esta situación están en el entorno político, económico, social, cultural y empresarial del estado español. Ver:[2]

El análisis en detalle de los 25 indicadores y de sus causas raíz, nos viene indicando de manera continuada lo siguiente, sin que se aporten soluciones:

  1. La empresa privada no invierte en innovación. La inversión pública está desenfocada de la actividad productiva y en general, desconectada de las empresas y los intereses económicos reales.
  2. El modelo de empresa imperante no es un modelo de empresa competitivo surgido de iniciativas innovadoras y con visión de participación en la arena global. Por el contrario, muchas de las empresas dominantes han surgido y funcionan por un modelo de proximidad al poder político, bien por su origen de antiguos monopolios públicos, o por basarse en las concesiones y acuerdos con las administraciones públicas.
  3. El sistema educativo es una barrera que coloca los recursos humanos por debajo de los países del entorno europeo. No está orientado a los resultados ni a la innovación. En la Universidad se ha producido un incremento en el número de comunicaciones y publicaciones, pero no se reflejan en patentes ni la explotación de licencias o en el diseño comunitario. Por otro lado, la situación del empleo refuerza una creciente tendencia a que las personas mejor formadas deben buscar empleo en el exterior.
  4. El modelo económico está desfasado y sigue sin cambiar. Se busca el crecimiento con el mismo paradigma que en el pasado: Una posible recuperación de la construcción, competencia en precios, costes bajos de personal, uso exhaustivo de recursos, daños al medio ambiente, producciones en fases de madurez o declinando, especulación etc.
  5. Las estructuras financieras, desde siempre, están cerradas a la innovación y a la empresa industrial en general. Hay un fuerte descenso en la financiación a la innovación. Es evidente que no hay una voluntad de modernizar las estructuras financieras para ser un soporte de la economía productiva. La existencia de capital riesgo para iniciativas innovadoras no sólo no mejora, sino que ha descendido fuertemente. Se tiende al endeudamiento y poco a la formación de capital, tanto tangible como intangible.
  6. Las empresas medianas y pequeñas sufren particularmente de todo lo anterior. Endémicamente falta el apoyo y la financiación, aunque se hable mucho de ello. Por otro lado, la PYMES siguen sin estar suficientemente conectadas, abiertas al exterior y con modelos claros y diferenciados de negocio. No invierten en innovación, ni por separado ni formando alianzas o colaboraciones.
  7. No se valora el capital intelectual, ni los sistemas de gestión o de organización. Hay una falta de valoración de los activos intangibles en general, seguramente debido al modelo de empresa orientado al corto plazo y a la competencia por precios. El número de patentes, de marcas, sistemas o de ‘Know-how’, en diseño industrial, etc. es considerablemente inferior a nuestro entorno. Falta cultura de apertura al exterior, a mercados internacionales, a colaboraciones o alianzas, y en muchos casos, de orientación al cliente. El índice de colaboraciones de clientes con nuevos proyectos de innovación, es notablemente inferior al europeo.
  8. Sigue existiendo una endémica falta de conexión entre la ciencia/tecnología y la empresa. Pocas instituciones públicas, privadas y mixtas, asociaciones, grupos (clústeres) actúan verdaderamente como promotores de la innovación, y como puentes entre la investigación y tecnología de base y la empresa.

En resumen, un panorama que sigue empeorando.

[1] EIS. European Innovation Scoreboard. Informe 2016

[2] Las barreras a la innovación aumentan en España

Barreras a la innovación: Barreras en el entorno: El caso de España

España retrocede: cada vez más lejos de Europa en innovación