- ¿Cómo están innovando las empresas sociales?
- ¿Son innovadoras estas organizaciones?
- ¿Cuáles son organizaciones sociales?
El Global Innovation Index 2024, en su informe anual, publicó como tema especial del año, un informe sobre la innovación en la empresa social, titulado:
“Desbloqueando la promesa de la emprendeduría social mirando hacia el futuro de la empresa social”
Este informe pretende una visión global de la innovación en las organizaciones sociales, con toda la variedad de aproximaciones a este amplio campo.
El emprendimiento social es más que una tendencia; es un enfoque transformador para abordar algunos de los desafíos sociales y ambientales más acuciantes. Al fusionar la capacidad innovadora de las empresas con los objetivos altruistas del sector social, las organizaciones sociales se encuentran en una posición única para generar impactos positivos significativos a nivel mundial.
Innovación
Durante los últimos años, se han constatado las diferencias en el tema de la innovación entre las empresas del mercado y este amplio sector de las organizaciones sociales. La conclusión es que se debería profundizar y mejorar en la gestión del proceso estratégico de la innovación de estas últimas.
Por ello, presento una nueva herramienta de evaluación en las organizaciones sociales, que sirve para su propia autoevaluación y también como checklist para ser utilizada por evaluadores externos o consultores. Me ha servido como base, la utilizada durante años para las empresas, que ya está en esta web, modificada con la experiencia de 12 años y 9 proyectos de consultoría con ESADE Alumni Social.

Es un barómetro indicador sobre la situación de una organización en lo que respecta a innovación estratégica, su capacidad para innovar y su cultura innovadora. Es también una herramienta para mejorar, con acciones concretas, tanto los procesos estratégicos y la gestión de la innovación., como los resultados y el impacto de la misma.
Centra la atención en las áreas más importantes para el éxito en los proyectos y en la creación de una cultura innovadora, así como para extraer periódicamente planes de acción y registrar los avances, una vez aplicados y transcurrido un tiempo de entre 6 y 18 meses.
1. Definir Empresas y Organizaciones Sociales
Las empresas y organizaciones sociales tienen definiciones que varían ampliamente en todo el mundo, reflejando la diversidad de sistemas legales, historias regionales y entornos sociales, financieros y políticos.
Al llamado tercer sector social, algunas ONG, y organizaciones sin ánimo de lucro, se han añadido un conjunto amplio de organizaciones, empresas y emprendedores que buscan abordar retos sociales y ambientales complejos combinando aspectos de las empresas de mercado, pero con un propósito social principal.
Nicholls, 2008; Bornstein y Davis, 2010; Zahra y Wright, 2016, https://doi.org/10.1111/joms.12149; Stephan, Uhlaner y Stride, 2015.
Todo este amplio sector es innovador por definición, puesto que en su propósito inicial busca un cambio, una innovación, en este caso no para el beneficio de la propia organización, sino para favorecer a unos terceros, personas, grupos de población, territorios, ámbitos y colectivos concretos, o al medio ambiente. Normalmente, para solucionar necesidades que no están resueltas ni por los gobiernos ni por la economía de mercado.
Esto creo que refleja claramente un diferencial con las empresas en general o de la economía de mercado. Este enfoque «híbrido» para abordar los problemas sociales ha crecido considerablemente desde principios de 2000, con un aumento constante de su impacto y un número creciente de organizaciones y empresas sociales durante las dos décadas siguientes.
Litrico y Besharov, 2019.
Podemos ver cómo hoy, las organizaciones sociales a menudo se enfrentan a demandas contrapuestas, y tienen dos vías de prioridades, entre el impacto social y las necesidades financieras, entre las necesidades de beneficiarios o usuarios y las de los que podemos llamar “clientes” o partes interesadas, aquéllos que aportan recursos económicos. Y también, entre su propósito primordial de cambio social a medio o largo plazo, frente a la supervivencia organizacional.
2. Variación regional
El emprendimiento social es un fenómeno global. Sin embargo, existen importantes diferencias regionales en cuanto a las formas de organización y definición de los problemas que abordan los emprendedores sociales y los modelos organizativos.
La ausencia de definiciones reconocidas a nivel mundial, de datos comparables y de alta calidad, ha dejado gran parte de esta variación sin explorar. Esta carencia de claridad también ha obstaculizado la inversión financiera y el desarrollo de políticas de apoyo a nivel local, nacional e internacional. Por tanto, es normal que los datos, muchas veces sean diferentes según las fuentes, dadas las diferentes definiciones.
Por lo general, podemos decir que la economía social supone casi el 7% de la ocupación mundial, tal y como han informado Naciones Unidas, y genera el 8% de la de la Unión Europea a través de 2,8 millones de empresas y 13,6 millones de puestos de trabajo.
Fundación Espriu Coop.; Desarrollo Económico (OCDE) y Social Economy News
Otras estimaciones actuales indican que existen entre 10 y 11 millones de empresas sociales y hasta 30 millones de emprendedores sociales en todo el mundo, que contribuyen al PIB aproximadamente con más de 2 billones de dólares, el 2% del PIB mundial.
(Fundación Schwab para la Emprendeduría Social y Foro Económico Mundial, 2024; British Council y Social Enterprise UK, 2022).
En 2025, el producto interno bruto (PIB) mundial alcanzaba aproximadamente 117,2 billones de dólares, frente a 111,1 billones de 2024.
En España, la economía social supone más del 8% del total del PIB y un 12,5% del empleo superior a la media global y con 2,2 millones de puestos de trabajo.
Datos de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES).
Dimensión: las entidades de la economía social son principalmente microempresas, pequeñas y medianas empresas (pymes). Algunas sin embargo han alcanzado una dimensión considerable.
3. Dos filosofías de cómo innovar
Ya hemos dicho que este amplio sector es innovador por definición. La innovación, en el origen de estas organizaciones, es el cambio social, y también el cambio cultural. Por ello tiene matices distintos al que acostumbramos a llamar innovación en las empresas en general. Estas diferencias pueden ser:
- Distinción en los fines, no es una innovación en beneficio de la propia organización sino básicamente para terceros: usuarios, partes interesadas, áreas de territorio y grupos o colectivos concretos.
- Algo alejados de la innovación tecnológica, aunque pueden aprovechar sus avances y herramientas especialmente la digitalización y la AI.
- Diferencias en los temas de proyectos y en la estructuración de un proceso interno de innovación estratégico.
- En la medición de los resultados. (Internos y externos). Las medidas de impacto
En muchas ocasiones las estructuras sociales y/o culturales que estas organizaciones pretenden cambiar, suelen perpetuarse. Esto puede producir cierta frustración y finalmente aceptación de que su trabajo se convierte en rutinario, y que la innovación se descalifique o abandone.
Pero las organizaciones sociales pueden aprovechar todo su potencial innovador para cambiar modelos de gobernanza, estructuras organizativas, prácticas de liderazgo, políticas de recursos humanos y relaciones con las partes interesadas. Y también innovar en la creación de productos y servicios que ayuden a mejorar el impacto social y su propósito fundamental, sin sacrificar la viabilidad financiera.
4. ¿Cómo puede ayudar la innovación a un impacto social más amplio y directo?
Organizaciones y empresas sociales a la vez que abordan directamente problemas sociales que tienen impacto en las comunidades, la sociedad y el mundo en general, pueden generar ingresos de fuentes privadas, y por tanto multiplican la inversión pública para fines sociales.
Al abordar problemas que afectan a personas y lugares que a menudo son ignorados por empresas y gobiernos, el emprendimiento social tiene un inmenso potencial para generar una rentabilidad social superior a la media innovando en las áreas que más lo necesitan.
Los modelos de innovación tradicionales y los estudios de ecosistemas empresariales han ignorado formas de innovación socialmente motivadas, comunitarias o localizadas. Por ello, los sistemas y la gestión de la innovación no se han diseñado de forma óptima para apoyar el emprendimiento social.
Una diferencia importante de la empresa social respecto a las empresas con fines económicos es su concienciación y apego a su misión o propósito fundamental, con un alto nivel vocacional y de responsabilidad social entre sus empleados.
Este hecho diferencial ha hecho que a menudo se pasen a un sitio secundario los principios de buena gestión y entre ellos la innovación como base para su sostenibilidad y futuro
La innovación se practica principalmente en las empresas sociales que han alcanzado cierta dimensión y con determinados modelos de gobernanza, dirección y gestión avanzados. Hay mucho que avanzar y mejorar.
A pesar de la amplitud de los temas, la innovación se ha mostrado como necesidad común en las empresas sociales, tanto para generar y ampliar su impacto social como para optimizar el resultado de su propósito fundamental i equilibrar la generación de ingresos.
(Seelos y Mair, 2017).
Convendría pues, diseñar nuevas estructuras y procesos de innovación específicos para los diferentes tipos de estas organizaciones y sus fines y necesidades.
5. Innovación en modelos organizacionales
A nivel global se observan ocho temas principales sobre los que trabajan fundamentalmente las organizaciones sociales. Y al mismo tiempo, también existen 4 rutas o vías organizacionales para generar impacto social y cumplir su propósito fundamental o misión específica.
En la conjunción de cada tema/ruta, las organizaciones pueden encontrar su modelo de innovación más apropiado.

Basado en experiencias propias y datos de EUCLID Network, 2022; British Council and Social Enterprise UK, 2022; Catalyst 2030 Annual Membership Survey Social Enterprise UK, 2023.
Ruta del Usuario/Cliente, distinguimos entre “Usuario”: el que recibe o es beneficiario de los servicios o productos de la organización social, y “Cliente”: aquellos, personas o entidades que aporten fondos económicos a la organización.
Aunque muchas empresas sociales se centran en una única vía, otras adoptan múltiples.
Cada uno de estos enfoques ofrece una vía diferente para generar impacto y se asocia con distintos tipos de actividad de innovación.
Hemos detectado principalmente estos tipos de innovación básicos:
- Innovación de procesos,
- Innovación de productos
- Innovación de servicios a los usuarios/beneficiarios
- Innovación de la educación en diferentes colectivos
- Innovación ocupacional para colectivos especiales y capacitación de empleados
- Innovación en el marketing y desarrollo de marcas especiales
- Innovación en concienciación al consumidor o público general
- Innovación informática de código abierto
- Innovación de sistemas
- Innovación en los procesos de producción social o ambientalmente sostenibles
6. Conclusión
Las organizaciones sociales consiguen su impacto sirviendo a comunidades y colectivos marginados, empleando personas que de otro modo no tendrían acceso al trabajo y crear productos y servicios de utilidad social. También trabajando por un ecosistema y energías más sostenibles, el desarrollo de territorios o ayuda internacional. Y, además, para transformar sistemas sociales más amplios, actuando a menudo como catalizadores para la reforma política, el cambio cultural y el desarrollo económico. El potencial de la emprendeduría social es enorme.
Sin embargo, para aprovechar al máximo su potencial se requiere un ecosistema propicio. Gobiernos, organismos internacionales y el sector privado deben colaborar para crear entornos propicios a medida —incluidos marcos reguladores, legales y de medida, así como mecanismos de financiación, redes y programas de formación— que reconozcan y apoyen a los emprendedores sociales y sus iniciativas.
La incorporación y reorientación de instituciones y mecanismos de apoyo a la innovación, desarrollados originalmente para la ciencia en organismos públicos y la innovación empresarial, debería formar parte de este proceso.
Asimismo, la responsabilidad del cambio no se limita a los actores que rodean a los emprendedores y organizaciones sociales. Las propias organizaciones tienen margen para impulsar la innovación de forma más activa dentro de sus propias estructura. Esto puede lograrse prestando especial atención a actividades clave como la I+D, la innovación de procesos, los proyectos, las patentes y la política de marcas. Pero también se requieren acciones concretas para integrar a las empresas sociales en los ecosistemas de innovación existentes; por ejemplo, aprovechando las fuentes existentes de conocimiento científico y tecnológico, así como el capital riesgo, los créditos fiscales para la I+D y otras herramientas de financiación de la innovación, colaborando con universidades, organismos públicos de investigación y otros emprendedores.
Invirtiendo en políticas de apoyo, educación, infraestructura y financiación, y alentando a los emprendedores sociales a interactuar con los ecosistemas de innovación existentes, podemos liberar colectivamente todo el potencial del emprendimiento social para impulsar el desarrollo sostenible a escala global.
Image sources
- cropped-People-groups-distance.jpg: Orbon Alija from iStock by Getty Images.

Image: Orbon Alija from iStock by Getty Images.